jueves, 26 de septiembre de 2013

Informe de lectura número 5: La crónica: el rostro humano de la noticia

La crónica, al igual que los demás géneros periodísticos, “tiene la misión primordial de informar sobre hechos noticiosos de la actualidad”. La diferencia, de acuerdo con los autores, “es que el cronista narra con tal nivel de detalles que los lectores pueden imaginar y reconstruir en su mente lo que sucedió”.

Se trata de contar un acontecimiento de interés general, de acuerdo con un orden temporal. El manejo del tiempo no necesariamente debe ser lineal. Aunque los acontecimientos no se narren en el mismo orden en que se presentaron, al lector le debe quedar claro qué fue primero y qué fue después.

La crónica es uno de los géneros periodísticos más exigentes debido a su despliegue de profundidad y de creatividad estilística pero también por el criterio informativo que demanda.

“Probablemente se trata del género más difícil de dominar”, sentencia Álex Grijelmo.

LA ELECCIÓN DEL TEMA

  • Elija un tema que sea de interés humano y que, para bien o para mal, afecte al mayor número posible de personas.
  • En este género el tema no debe provenir obligatoriamente de la realidad inmediata  –la noticia- pero en la medida en que sea actual tiene mayores probabilidades de captar la atención de la gente.
  • Es recomendable, además, que haya conflicto, es decir, obstáculos entre el personaje y sus metas, enfrentamientos con otros seres o a veces consigo mismo, choque con su entorno, dificultades en su rutina cotidiana.
  • Procure que haya espacio para las emociones. Sin el ánimo de volverse melodramático, no hay que olvidar que escribimos para seres que tienen sentimientos.
  • Un elemento que puede potenciar el tema es la curiosidad. Sin duda lo curioso funciona como un valor agregado.
  • Es recomendable que el tema que va a tratar le apasione. Ernest Hemingway tenía una frase tan simple como sabia: “Escribe sobre lo que conoces”. Stephen Vizinczey sugiere plantearse siempre la siguiente pregunta: “¿de verdad me interesa esto?”
  • Es importante desarrollar el instinto y confiar en él. Siempre hay que preguntarse, de cualquier manera, si la historia que se tiene entre manos es verdaderamente interesante y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, tratar de establecer hasta qué punto puede ser atractiva.

EL TRABAJO DE CAMPO

  • Una vez tiene el tema, lo que sigue es la investigación. Lo ideal es que se saque un poco de tiempo para documentarse previamente, bien sea a través de publicaciones o a través de personas que conozcan a fondo la materia sobre la cual va a tratar.
  • Ninguna técnica para desarrollar el trabajo de campo sirve si el investigador no tiene una sensibilidad especial para relacionarse con la gente e interesarse por lo que ella cuenta.
  • Es necesario saber observar. La observación es importante porque permite describir a los personajes y recrear los espacios en los cuales se desenvuelven.
  • También es imprescindible saber escuchar.
  • A parte de la observación, el trabajo de campo implica la realización de entrevistas. El testimonio es definitivo pero hay que ir más allá. En este sentido, es deseable acompañar a nuestros personajes en los espacios por los cuales se mueven.
  • Las entrevistas se deben realizar con un tratamiento menos formal, más cercano a la conversación, a fin de que los personajes se relajen y entreguen información de calidad, anécdotas y detalles reveladores y de interés humano.
  • Norman Sims, importante estudioso del periodismo literario, habla de la inmersión, la cual es la capacidad de sumergirse en un tema tanto tiempo como sea posible y necesario, para comprenderlo y recrear de manera cabal.
  • Para conseguir información de calidad es necesario generar confianza.
  • No sólo el protagonista de la historia tiene algo que contar. Muchas personas que lo conocen pueden aportar información valiosa que el personaje ha omitido.
  • Muchos grandes periodistas y escritores, critican con algo de razón, el uso de la grabadora, mientras otros la defienden diciendo que esta puede permitirnos recordar sonidos, gritos, palabras, que pueden servirnos después para la recreación de la atmósfera.

QUÉ Y CÓMO CONTAR

  • Una vez ha desarrollado la investigación, debe platearse unas inquietudes necesarias: ¿y ahora qué cuento y cómo enfoco todo este material? ¿Qué selecciono y qué descarto? ¿por dónde me meto?
  • Es necesario que le a sus apuntes, los analice, los subraye, los clasifique por temas y subtemas, si es posible, a fin de saber con qué cuanta e ir determinando la posible estructura que le va a dar a su historia.
  • No todo lo que se obtuvo en la investigación es digno de ser contado. Hay que eliminar todo aquello que, aunque sea cierto, no le porte nada a la trama.
  • El enfoque hace referencia a la ruta que el escritor va a tomar para conducir al lector. Con frecuencia hay que elegir un elemento novedoso que llame la atención y sirva como gancho para el resto de la historia.
  • No es bueno sentarse en el computador sin tener claro cuál va a ser el  enfoque de su texto. Hay que procurar, en lo posible, elegir ángulos inexplorados y que le permitan mayor proximidad humana con los elementos de su historia.

ALGUNAS PAUTAS PARA LA ESCRITURA

  • En la crónica no tiene que suministrar la información de manera esquemática como en la noticia, pero al fin y al cabo debe suministrarla. Finalmente aquí también hay un qué, dónde, cuándo, cómo y quién (a veces también hay un por qué).
  • Dedíquele tiempo a la redacción de la entrada. El primer párrafo no sólo debe servir para enganchar al lector sino también para determinar el tono y el ritmo de la historia. Se considera que las mejores entradas son aquellas en las cuales: a) tiene algo que decir, b) lo dice de la manera más ágil que le es posible y c) caya en cuanto queda dicho. También se recomienda que el lead no exceda las 40 palabras.
  • No se trata de meter toda la información en el párrafo de entrada: en la crónica, a diferencia de la noticia, no existe la camisa de fuerza de la pirámide invertida.
  • Muchas entradas tiene en común la contundencia, la brevedad, el no saturar el párrafo de datos informativos sino elegir una idea y expresarla de manera sugerente.
  • Hay que procurar que lo que empieza bien termine bien.
  • Tanto el remate como la entrada, así como el desarrollo del tema, son elementos que se aprenden a fuerza de ejercicios y de constancia, leyendo, además, a los buenos autores.
  • Algunas recomendaciones en relación con el estilo son las siguientes: a) claridad, b) concisión, c) precisión y d) sencillez.
  • Evite incurrir en el culto del paisaje, especialmente cuando no resulte relevante para su historia.
  • Húyale a los lugares comunes y a las frases obvias como: “Era un día como cualquier otro”, “la hermana república”, “negro como la noche”, “la trágica muerte”. “claro como el agua” y “por esas cosas del destino”.

COMENTARIO: considero que la crónica es un género periodístico de mucha exigencia para quién la realiza ya que ésta requiere un alto grado de creatividad y una buena investigación para lograr captar la atención del lector.

PREGUNTA: ¿Cómo debe escribirse el inicio y el final de una crónica? es decir ¿cuál es la forma más adecuada de empezar y terminar este género?

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